Un post rapidito

Un post rapidito

¿Me lo perdonáis, verdad?

Esta semana me ha sido imposible encontrar un momento de calma para escribir mi post semanal. He empezado un curso que me quiero tomar en serio en Hello! Creatividad, tengo varios proyectos encima de la mesa, y al final como suele decirse, “me ha pillado el toro”.

Con todo esto, como no quería dejaros hoy sin post, aunque fuera breve, os voy a recomendar una granja/museo dónde estuvimos con Guille el domingo pasado.

Se llama La Quintana de la Foncalada, y está en Argüero, una Parroquia rural perteneciente al Concejo de Villaviciosa, a 20 kms. de Gijón.


La visita dura algo más de 1 hora, y el precio por dos adultos y un niño es de 16 €.

Sus dueños nos atendieron de maravilla. Seve nos esperaba puntual para enseñarnos las pitas pintas, las ovejas xaldas, el burro y los ponis (dos asturcones y otro de raza Shetland).

De cada uno de ellos nos fue contando un montón de cosas interesantes: sus costumbres, su alimentación, sus cuidados, sus orígenes, etc..collage animales

La Foncalada no es la típica granja donde 200 niños achuchan a un pobre conejito, dan vueltas encima de un anciano poni, ni dan de comer a las ovejitas. Allí, ni hay conejos, ni las ovejas dejan que te acerques y las acaricies (para desesperación de Guille).

Todo está súper limpio, todo debe seguir unas normas, y se nota el cariño que han puesto en ello sus dueños. Me gusta la idea de que los niños aprendan a respetar a los animales en su propio entorno, y aceptar que no siempre van a poder hacer con ellos cualquier cosa.

También aprendimos, o mejor dicho aprendí (para entonces no sé por dónde andaban padre e hijo..) todo el proceso que sigue la lana desde que se esquila una oveja. Cómo se lava, se seca, se carda, y por último, en la rueca, se tuerce hasta convertirlo en el hilo que luego formará la madeja. Increíble, de verdad, y mucho más sencillo de lo que pensaba.

La granja también organiza jornadas algo más largas, con meriendas caseras y actividades para adultos y niños. Aún tengo que investigar un poco más en qué consisten, pero como estamos pensando en probar éste verano, ya os contaré cómo funcionan.

De verdad que merece la pena pasar un rato en un sitio tan bonito. Además, en la finca también hay columpios, y hasta una casita en un árbol con tobogán para que los niños puedan tener su propio espacio (y de paso devolvernos a nosotros el nuestro, aunque sean unos minutos).

guille

Espero que si venís a Asturias éste verano, os paséis por allí y me contéis qué os ha parecido.

 

Hasta el próximo miércoles !!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.