Receta de Mermelada de Albaricoque

Receta de Mermelada de Albaricoque
Se me fue un poco la cabeza y compre dos cajas de albaricoques. No sé en que pensaba en ese momento, o es que fui abducida  por algún OVNI vegetariano, pero el caso es que me vi en casa con tantos albaricoques que me miraban con pena, que maduraban ante mis ojos y que me pedían a gritos que hiciera algo con ellos.
Me puse a bucear por Internet para encontrar alguna receta que pudiera utilizarlos, pero todas sólo los utilizaban como producto secundario y nada que me hiciera utilizar la mayoría de los albaricoques, pero… apareció ante mi LA RECETA: MERMELADA DE ALBARICOQUES.
Y me puse manos a la obra, sin tener muy claro como iba a salir aquello.
Aquí os dejo la receta por si os apetece, porque según mi experiencia, ya os puedo adelantar que merece la pena y que alegras el día a tus familiares y amigos.

Ingredientes:

  • 1 kilo de Albaricoques
  • 400 ml. de Agua
  • 800 gr. de Azúcar
  • 30 gr. de Mantequilla
  • 1 limón para zumo

 

Preparación:

Lavamos y  cortamos los albaricoques en dos (quitando de medio el hueso, pero no pelar que no hace falta)

Los ponemos en una cacerola grande con el agua y con el zumo de limón y lo dejamos hervir a fuego medio durante aproximadamente 15 minutos y observemos que los albaricoques ya están blanditos.

Quitamos del fuego y es el momento de añadirle el azúcar y remover hasta que se disuelva con nuestros albaricoques.

Añadimos la mantequilla (sin sal) y volvemos a poner la cacerola con todos nuestros ingredientes al fuego medio-alto durante unos 15-20 minutos, sin remover.

Ya tenemos nuestra mermelada, así de fácil.

A mí como no me gusta encontrarme grumos en la mermelada, lo que hice fue pasar todo por un pasapures, dejando una textura mucho más suave.

Y ahora es el momento de ponerlo en nuestros tarros (mejor los que son de tapa y rosca) esterilizados y para conseguir esto lo único que tenemos que hacer, es poner nuestros tarros a hervir durante 10 minutos y cuando los saquemos, los dejamos secar boca abajo sobre un papel de cocina y cuando estén totalmente secos es cuando podemos utilizarlos para nuestra mermelada

(Esta acción podemos hacerla justo mientras preparamos nuestra mermelada, en los tiempos de espera)

Con la mermelada aún caliente, la metemos en nuestro tarro esterilizado, la cerramos y la metemos directamente en la nevera.

Y ya tenemos nuestro tarro de mermelada para regalar, tomar o para lo que queramos.

El tarro sin abrir en la nevera dura aproximadamente unos 12 meses.

 

Decoración:

Corte un trozo de tela de saco en forma redonda (mayor de la tapa del tarro) la puse sobre el tarro cerrado y ayudada con una goma la ajuste a la tapa.

Luego imprimí unas etiquetas con lo que contenía el tarro y la fecha de fabricación y ayudada por cuerda la enrolle tapando la goma y realizando un lazo.

El resultado es muy visual y no lleva nada de tiempo y siempre es mejor ya que regalamos algo, dedicar un poco de tiempo para que entre por los ojos.

 

 

El caso es que yo me encontré con un ejército de tarros de mermelada y me puse manos a la obra a decorarlos para regalárselo a amigos y familiares que cuando se los regalé les gusto, pero cuando probaron la mermelada, en seguida me llamaron para decirme que estaba buenísima jejeje.

Personalmente la he desayunado casi todos los días y no me canso. Ahora ya estoy pensando en hacer otra de frutos rojos

¿Os gusta la mermelada? ¿Alguna vez habéis probada la mermelada casera? ¿Os animáis?

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