Cuando me puse a investigar como hacer una mesa de dulces para la Comunión de un niño, me encontré con la dificultad pues para niña hay miles de ideas, pero para niños pocas y escasas.

Así que como David es un niño más bien matemático y le encanta el azul además de elegante, mezclamos todos los ingredientes y dimos con una mesa de lo más sencilla a la par que elegante.

No falto de nada, su tarta de tres pisos, sus cakepops de varios sabores, sus galletas personalizadas e incluso chocolatinas dando las gracias a los invitados.