Una fiesta de cumpleaños para los granjeros.

Una sala llena para que los peques disfrutaran y una gran mesa llena de dulces y salados que volvieron locos a los pequeños. Rodeada de todos los animales que encontramos en una granja, los cerditos, las ovejas, las cabras, la gallina, los pollitos,… y sin faltar nuestro simpático espantapajaros.

Además los peques podían disfrazarse de rana o pato y pasar unas horas divertidas.

Sobre las paredes, realizamos unos cuadros de paja con fotomontajes de granjera de la cumpleañera.

También había un rincón para los mayores, con su vino y su queso y picos de pan típicos de cualquier granja de prestigio.