Para el bautizo de Pelayo, sus padres os encargaron una Candy bar con tonos azules y chuches de las mismas tonalidades.

Nos decantamos por una decoración sencilla, con fotos Polaroid en tonos azul del homenajeado, junto con su nombre.

Como peculiaridad, tuvimos el reto de tener que hacer unas galletas de mantequilla de soja para que todos los invitados pudieran comerlas.